25 de marzo de 2026

El entrenador tricolor tuvo un año intenso y exitoso en otros dos importantes clubes del continente. Repasá su performance en el fútbol colombiano, el paraguayo y la competencia internacional.

Jorge Bava, flamante director técnico de Nacional, en 2025 dividió su trabajo en dos instituciones de Sudamérica: Independiente Santa Fe de Colombia y Cerro Porteño de Paraguay. En ambos clubes, logró consolidar equipos competitivos, disputando tanto liga local como torneo internacional.

Enmarcado en un año de intensa competencia de principio a fin, más allá de haber tenido un breve paso por el equipo bogotano, dejó una buena impresión en los cafeteros en el primer semestre. Allí reemplazó al viejo conocido tricolor, Pablo Peirano. La llegada del ex arquero tricolor supuso un cambio radical en la dinámica del equipo, no solo devolviendo al club a la senda de la victoria, sino que también a la conquista del Apertura de la Liga Betplay Dimayor 2025, cuando venció a Independiente Medellín en la final, cortando una sequía de nueve años sin títulos. Más allá de lo logrado, su ciclo fue breve, marcado por algunos momentos de tensión, decisiones tácticas audaces y la promoción de juveniles del club. 

Su asunción en Santa Fe se produjo a fines de marzo y se extendió hasta el 24 de setiembre, cuando él mismo presentó una renuncia sorpresiva tras la ida de los cuartos de final de la Copa Colombia y no precisamente a raíz de un resultado negativo. Durante su gestión, dirigió un total de 33 partidos oficiales en todas las competiciones.

En el Apertura de la Liga Betplay, disputó 16 partidos, de los que ganó 8, empató 3 y perdió 5, con 19 goles a favor y 19 en contra. En tanto, en el Finalización, compitió en 12 encuentros, de los que ganó 4, empató 5 y perdió 3, con 14 goles a favor y 9 en contra. En lo que refiere a la Copa Colombia, dirigió en 5 juegos, de los que ganó 3 y empató 2, con 7 goles a favor y 5 en contra. Esto totalizó un 54,5% de efectividad, con 15 victorias, 10 empates y 8 derrotas.

Desde su presentación, Bava enfatizó su preferencia por un equipo dominador, con presión alta y versatilidad táctica. Santa Fe priorizó la verticalidad, con ataques rápidos, aprovechando la velocidad de extremos como Harlod Mosquera y Omar Frasica. Además, mostró solidez defensiva, priorizando orden y disciplina táctica, especialmente en partidos clave.

Bava mostró interés en la cantera desde su llegada al fútbol colombiano, asistiendo incluso a partidos de las juveniles y ascendiendo a algunos de ellos al primer equipo, aunque priorizando la adaptación.

Existe una similitud bastante marcada entre la llegada de Bava a Independiente y su arribo a Nacional, y radica en que inició su conducción con una plantilla armada por el técnico anterior, en ese caso, el de Pablo Peirano. El inicio del ex arquero fue complicado (0 victorias en los primeros 4 partidos), pero el equipo mostró evolución progresiva, con mejora defensiva, mayor efectividad ofensiva y mentalidad competitiva.

“La pelota quieta es importante y que no sea al azar, debemos tener movimientos predefinidos. Es un trabajo permanente”, resaltó el estratega durante su trayecto por Independiente, respecto a los tiros libres y córners, un aspecto que considera de sumo valor.

En los clásicos ante Millonarios y los duelos ante Nacional, Bava alternó presión alta con repliegue, buscando explotar la velocidad de los extremos y la experiencia de Rodallega en el área. Los cambios tácticos durante los partidos permitieron remontar marcadores y asegurar puntos vitales.

Santa Fe mostró una mejora en la generación de ocasiones bajo la conducción de Bava, aunque la conversión fue irregular en el segundo semestre. En los últimos cinco partidos antes de su salida, el equipo lideró el grupo en disparos, pero con porcentaje de conversión inferior al de los rivales. El equipo además, alternó fases de presión con repliegue, según el rival.

En partidos clave, la presión fue más intensa en campo rival.

Pero Santa Fe no fue un equipo de posesión dominante, sino que priorizó la verticalidad y las transiciones rápidas. En el final ante Medellín, por ejemplo, tuvo solo el 32% de posesión, pero fue más efectivo en las áreas.

La salida de Bava del equipo colombiana estuvo marcada por la oferta de Cerro Porteño, que prácticamente lo “obligó” a renunciar él mismo y al conjunto de Asunción a pagar la cláusula de rescisión. De todos modos, se mostró extremadamente agradecido con el club bogotano y generó un impacto positivo tanto en la parcialidad albirroja como en la prensa cafetera.

A finales de setiembre fue que se produjo el arribo del técnico al Azulgrana, en reemplazo del argentino Diego Martínez, con el equipo peleando el título. Su ciclo con este club también fue breve, pero no menos intenso y exitoso. Durante su gestión, dirigió un total de 22 partidos oficiales. En el torneo Clausura 2025, disputó 8, de los que ganó 5, empató 3 y no perdió, con 10 goles a favor y 2 en contra. Números realmente positivos para coronarse como campeón invicto. En la Copa Paraguay 2025 tampoco perdió: de dos partidos disputados, ganó uno y perdió el otro. También ganó la Supercopa 2025. Ya en 2026, disputó dos partidos amistosos, ganando uno y perdiendo el otro, previo al Apertura, en el que disputó 9 encuentros, con 6 victorias, un empate y dos derrotas, totalizando 13 goles a favor y 9 en contra hasta su despido.

Estos datos revelan que la mayor solidez del equipo se dio en el tramo final del Clausura, mientras que la irregularidad apareció en el inicio del Apertura, lo que precipitó su salida.

En el Clausura, su gran conquista, dejó su huella más profunda. Asumió con el equipo a un punto de la cima y, tras ocho fechas al mando, logró una remontada que culminó con la consagración del equipo de Barrio Obrero como campeón nacional.

El Cerro Porteño de Bava se caracterizó por tener una evolución positiva en el tramo final del 2025, con una curva ascendente en resultados y rendimiento colectivo. El equipo mostró, al igual que el de Independiente Santa Fe, solidez defensiva, con solo dos goles recibidos en 8 partidos. Además, reveló una clara capacidad para resolver partidos cerrados, con varias victorias por la mínima, mostrando madurez táctica y mental. Y le sumó una racha invicta de 15 partidos sin perder desde su debut, incluyendo el título del Clausura y la Supercopa.

Se trata de un entrenador que prioriza el buen trato de la pelota, pero sobre todo la intensidad física. “El que no corre con Bava, no juega”, expresó uno de sus dirigidos, Miguel Samudio, hoy en Paysandú FC.

En fases de ataque, el equipo buscó amplitud y profundidad, con laterales proyectados y extremos que alternaban entre el desborde y la diagonal. En la mitad de la cancha siempre buscó el equilibrio, con un volante central que se incrustaba entre los centrales en salida, facilitando la circulación y la presión. En defensa, presión tras pérdida y el repliegue ordenado fueron constantes. Una constante son las transiciones rápidas.

Además, Bava se destacó por la lectura táctica y su capacidad para realizar ajustes en partidos determinados. Y repitió un aspecto mostrado en el equipo de Bogotá: la apertura hacia los juveniles y su promoción. “El juvenil que aprovecha la oportunidad, juega”, manifestó en varias ocasiones el hoy DT del Bolso.

Su gestión se caracterizó por un liderazgo cercano y dialogante, generando un ambiente de trabajo positivo y profesional. El entrenador fue elogiado por su capacidad para comunicarse con los jugadores, escuchar sus inquietudes y motivarlos en momentos clave. Y así fue también en su llegada a Nacional, donde mantuvo conversaciones con varios de los futbolistas del plantel.

Sin embargo, el inicio del Apertura 2026 evidenció una tendencia descendente, con tres derrotas en nueve partidos y una mayor fragilidad defensiva.

En una conferencia de prensa realizada en el Gran Parque Central para su presentación, Bava señaló que aprendió a adaptar su modelo de juego a las características del plantel y a las circunstancias del torneo, priorizando el equilibrio entre su idea y la identidad del club. En Nacional, buscará implementar su filosofía de forma progresiva, sin imponer sistemas rígidos y respetando las raíces de la institución.

La clasificación de Cerro Porteño a la Copa Libertadores 2026 bajo su mando reforzó su perfil como técnico capaz de competir a nivel continental. En Nacional, la Libertadores es un objetivo prioritario, y la experiencia adquirida en Paraguay será clave para afrontar el torneo con ambición y realismo.

Bava llega a Nacional acompañado por el mismo staff que lo acompañó en Cerro Porteño, lo que garantiza continuidad en el trabajo y conocimiento mutuo para encarar un desafío en un club que conoce muy bien desde dentro.

Enzo Correa

 

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