9 de agosto de 2026

Buscar cambios haciendo siempre lo mismo es de necios, y eso es lo que hace Nacional en cada partido. Y cada vez jugamos peor y nos hundimos más.

La figura: Bavs propuso un 4 1 3 2, con Lucas de volante tapón, una linea de tres adelante de el y dos nueves.

La estrategia: se intentó presionar la salida arriba con 5  jugadores pero casi nunca se logró. Para jugar de buscó encontrar espacios por adentro y tampoco se logró.

El desarrollo: la primera mitad tuvo dominio de Boston River. Si bien fue un parido en el que el mediocampo fue una autopista, y en el que no hubo contención, hubo mayor cantidad de situaciones de gol del rival y mejores. Solo los últimos cinco minutos logramos predominar y generar peligro. Se intentó presionar arriba la ya conocida salida con pelota dominada de Boston River, con dos centrodelanteros y con tres volantes adelantados. Pero detrás de esos cinco de dejaban muchos espacios, quedando la línea de cuatro y Lucas como volante central muy retrasados y expuestos a recibir ataques con superioridad numérica. La primera parte terminó sin goles.

La segunda mitad comenzó con una modificación que a los pocos minutos dió sus frutos. El recién llegado Rubén Botta agarró la pelota cerca del arco y la colocó contra el palo para poner a Nacional en ventaja. Parecía que esto podía dar tranquilidad y mejorar la fluidez del juego colectivo. Pero no fue así. El entrevero fue el mismo. La baja producción futbolística fue la misma. Y la poca contención defensiva fue la misma. Para colmo de males nos hicimos un autogol y a partir de allí fue todo barranca abajo. Hijo el segundo y el equipo se transformó en una bolsa de nervios como nos tiene acostumbrados. No hay temple ni jerarquía para salir de momentos adversos. El partido terminó 2 a 1 y nunca estuvimos cerca ni de empatarlo salvo en el final en una jugada de rebotes.

Preocupante momento que ya lleva meses. Porque esto no es de ahora. Viene desde diría el inicio de la temporada. Plantel mal confeccionado. Con falta de jugadores de temple anímico que contagien en momentos complicados. Con muy educada jerarquía salgo en los juveniles del club. Y eso se nota a la hora de los momentos adversos. Lo que más preocupa es que este es el plantel que vamos a tener para afrontar el semestre y no se ve por dónde puede venir la mejora. Si a esto sumamos que el técnico no encuentra el rumbo y no puede plasmar lo que trabaja en cancha estamos en una situación muy delicada y comprometida. Panorama oscuro que ojalá se pueda dar vuelta.

¡Más que nunca Arriba Nacional siempre!

Diego Avalo

COMPARTÍ ESTE ARTÍCULO:

UNITE A NUESTRA COMUNIDAD

Seguinos en nuestras redes sociales y enterate de toda la actualidad del decano del fútbol uruguayo

REDES SOCIALES

SUSCRIBITE A NUESTRA NEWSLETTER

No te pierdas ninguna novedad del decano