Por decano.com
3 Dic 2013
parque

Llamó la atención de muchos el estado del césped del Gran Parque Central. Incluso algunos comentarios de Rodolfo Arruabarena encendieron un alerta entre los hinchas

El entrenador habría manifestado que "la cancha no estaba del todo bien. Se hacía difícil transitar el mediocampo". Lo cierto es que desde la tribuna el estado del campo no lucía como lo hace habitualmente. Si bien desde hace un tiempo se podían apreciar dos tonalidades de pasto que afeaban la cancha, lo del fin de semana parecía más preocupante.

En una nota hecha a mediados de invierno con el Ingenierio Salvador Invernizzi, éste explicó que los abruptos cambios de clima que se estaban dando en esas fechas habían impedido un correcto recambio de semillas. Por esta razón aún se podían apreciar algunas manchas de un verde menos intenso, pero que eso se iba a solucionar entrada la primavera. La primavera llega a su fin y el problema no parece resuelto. Al menos desde la visión del hincha común.

Fuentes del Club Nacional de Football manifestaron a decano.com  que "las manchas verdes que se podían ver hace unas semanas son un parásito, llamado poa anual, que es imprescindible matarlo, si no pasa lo que ocurrió en el Centenario, que al no poder dominarlo lo dejaron venir y hoy el piso del Estadio es casi 100% poa". Según esta fuente, la gran diferencia entre la situación actual del estado del Parque y el señorío de otros años se puede deber a un factor humano. Sin desmerecer el trabajo de los actuales cancheros del Parque, no se puede desconocer la pasión y el sentimiento que Omar Méndez puso cada día de su vida en esa cancha.

La tarea que realizara Omar fue única, él arrancaba palmo a palmo y ramita por ramita  cualquier amenaza que pudiera surgir en la cancha de todos. Otro factor a tener en cuenta es que la poa no se puede remover en cualquier época del año ya que “éste parasito no se puede tratar en invierno, dado que, al aplicar el producto también atacamos el pasto de estación. Por lo tanto, en primavera, apenas empieza a morir el ryegrass tenemos que matar también la poa ya que es en ese momento que la gramilla sustituye a los dos pastos" según explicó esta fuente.

Éste es el momento de hacerlo y así se hizo, se atacó el problema de raíz y a la vez, razón por la cual se aprecian esos "agujeros" en el césped. Terminada esta labor, lo que hace falta ahora es esperar que crezca la gramilla. Nuestra fuente insistió en que la cancha está bien, que no presenta "ningún tipo de problemas".

Resumiendo, esos pozos que se podían divisar desde la tribuna son los lugares donde había crecido la poa. En estos días se le volverá a aplicar un producto para terminar de matar al parásito y esperar que, con la llegada del verano, renazca la gramilla.

Enesto Flores
decano.com






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