Por nacional.com.uy
12 Mar 2016
Historia

Un 12 de marzo, pero de hace ya 78 años, Nacional alcanzaba la cima de América.

Año 1938.

Partido clave ante Peñarol y los dos goles de un debutante en lides clásicas, Atilio García, sirvieron para dar vuelta un partido que se arrancó perdiendo 0-1 a las 16´ del segundo tiempo, pero que el hombre llegado de Boca Juniors y nacido en Junín, revirtió con goles en los minutos 25 y 37. 

Nacional, al ganar esa noche, se clasificaba campeón de un torneo de enorme relevancia en la época: el segundo Nocturno entre los clubes Grandes del Río de la Plata.

Está claro que por esos años, el predominio del fútbol rioplatense sobre el resto de América era ostensible.

Está claro también que los equipos de Buenos Aires, Rosario y Montevideo eran los más poderosos en sus zonas de influencia.

Por tal motivo, y reconstruidas las relaciones entre AFA y AUF a partir de 1934, se volvieron a realizar torneos entre equipos de ambas asociaciones.

En 1935 nace la idea de jugar en los meses de verano con luz nocturna, lo que no acontecía hasta ese momento, ya que las temporadas terminaban en diciembre y comenzaban en abril.

En 1936 se juega el primer campeonato entre grandes, que gana Independiente. En 1938 será el turno del segundo, que gana el tricolor asombrando al ambiente futbolístico. 

1-0 a Independiente en Buenos Aires; 3 a 1 a Racing en Montevideo (de atrás);1 a 0 a Newell´s en Rosario; 3 a 2 a San Lorenzo en Montevideo (de atrás); 2 a 1 a Estudiantes en La Plata (partido épico por ganar en un ambiente hostil por completo-el partido de “las camisetas ensangrentadas”), 5 a 0 a Rosario Central en Montevideo con cuatro tantos de Atilio, y 2-1 en el clásico, por la 7ª fecha, partido jugado hace ya 78 años.

Nacional Campeón entre Grandes.

Luego perdimos ante Boca y River cuando ya éramos campeones. Sin Atilio en un partido y sin Eduardo “Flaco” García (golero titular) en los dos encuentros.

El torneo se disputó en un formato de campeonato muy adelantado para la época, donde cubrir grandes distancias no era nada fácil dado el poco desarrollo aun de la aviación comercial.

Por el nivel de los equipos y de los jugadores que lo integraban, era lo máximo que se podía llegar a disputar a nivel de clubes en América. Era como una Copa Libertadores para la época.

Atilio salió goleador del certamen con 12 conquistas y comenzaría esa noche su larga historia de goles y triunfos clásicos.

Nacional, por su parte, consolidaba a un equipo que sería la base del “Quinquenio de Oro” posterior, en manos de un técnico como Mr. Reaside, del cual extraería conocimientos el genial Héctor “Manco” Castro, el DT del período glorioso del quinquenio tricolor.

Corresponde recordar este triunfo, visto el nivel de los equipos derrotados en una contienda a 9 fechas jugando todos contra todos. 

Fue una hazaña, realizada además en un momento considerado bajo del fútbol uruguayo y en el cual el fútbol argentino crecía a un nivel superlativo en su organización y en la calidad y cantidad de sus jugadores y equipos. Estaba naciendo la “época de oro” del fútbol del país hermano.

Nacional lo logró, con un equipo de hombres, aplicados a la estrategia de su director técnico, pero “metiendo y jugando” como marca la gran historia del Club y de sus triunfos importantes y éste sí que lo fue.

Prof. Jorge Masena

Comisión de Historia y Estadística del Club Nacional de Football






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