Por Cecilia810
16 Abr 2018
Cecilia

El golazo canterano fue lo que nos levantó de ese asiento en un zapatazo de rebeldía y calidad.

Después de varios partidos que por distintos motivos no había podido ver a Nacional y más la fecha libre, me encontré de nuevo este domingo sentada en mi butaca.

Siempre es gratificante volver al viejo predio y reencontrarse con el Bolso. Siempre. Ver a una gloria como Artime en la mitad de la cancha con los ojos llorosos ratifica la grandeza de la camiseta.

Me encontré con las cámaras de seguridad que nos vigilan y también me encontré con un Nacional anodino, jugando hacia atrás y defendiendo un uno a cero como si fuera un partido en la altura y de visitante. Sin poder romper las líneas rivales.

El golazo canterano fue lo que nos levantó de ese asiento en un zapatazo de rebeldía y calidad. Obviamente que no es el Nacional que quiero ver como supongo que no es el que quiere ver ningún hincha.  No quiero sufrir hasta el final por errores propios. No quiero ver a todo el equipo atrás, pero el resultado siempre es el más importante al pasar la raya al final del partido, y se ganó.

Aún así me voy del Parque con la sensación de que la tarea fue cumplida y nada más. Parece poco aunque en los números es mucho. Lo gratificante siempre es el reencuentro. Saber que aunque uno esté lejos siempre se puede volver a casa. Y que de lejos se sufre también aunque de otra manera.

Ahora es donde entra mi duda: con este plantel, ¿es necesario que se compliquen tanto los partidos ? Me voy así, silbando bajito y cuestionando eso en mi mente. Ahora queda una semana para volver al ruedo y en un partido especial.


Cecilia 810

Cecilia es la lectura más esperada después de cada partido. Un bálsamo en los momentos difíciles y un tónico para acompañar la euforia





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