Por decano.com
22 Ene 2014
opinión

Juan José Melos reflexiona sobre los recientes incidentes acaecidos en el clásico y sus consecuencias. Además, detalles de las sanciones a nuestros jugadores y la opinión de Ache y Recoba.


Urgente: Salvemos al Uruguay clonando Monos, Mancos, Chongos…Y hombres justos.

Los recientes incidentes acaecidos en el clásico disputado por la Copa ANTEL, y sus posteriores consecuencias mediáticas, judiciales y deportivas, nos han impulsado a efectuar algunas reflexiones al respecto.

Estamos convencidos que en nuestro país, los cobardes y ventajeros forman legión, cosa impensable medio siglo atrás.

A vía de ejemplo, representantes gubernamentales humillan gratuitamente a los periodistas que puedan realizarles una pregunta que les resulte molesta.

Como práctica habitual, descalifican a sus contendores por cualquier causa que se les ocurra, ninguna de ellas relacionada con las ideas de los mismos, que deberían ser el objetivo a combatir.

La clase política en general ha perdido calidad y muchas veces se manifiesta ante los ciudadanos haciendo gala de una pobreza intelectual lindante con la ordinariez.

A ello se le suman las prácticas habituales de la delincuencia que acosa a los uruguayos honestos, sometiendo a éstos a las ganas que tengan ese día los agresores de llegar más o menos lejos con la ventaja que les dan la sorpresa, las armas y hasta la superioridad numérica.

El tan mentado “sistema”, se pasa de taquito esa papa caliente, provocando en el ciudadano la desconfianza y la desazón, al no sentirse amparado ni por quienes legislan, ni por quienes deben aplicar la ley ni por aquellos que deben auxiliar a la justicia cumpliendo su labor policíaca.

En este mundo del revés, fueron a caer los protagonistas del partido en cuestión, algunos de los cuales acaban de ser penados por su desborde dentro de la cancha.

Criticable actitud la de estos deportistas, para los cuales la justicia aplicó una tabla rasa  con una discutible aplicación del espíritu de la norma, pero allá los que saben con ese tema. Como dicen los políticos antes de despotricar contra los fallos judiciales que no les satisfacen : respetamos el fallo de la justicia pero... Cómo si pudiera hacerse otra cosa en un régimen democrático!!

Al final de cuentas, lo que está mal es todo lo demás: los reiterados hechos deplorables que nos ha aportado el fútbol dentro y fuera de las canchas, protagonizados por jugadores, dirigentes e hinchas sin que a nadie se le moviera un pelo, salvo para justificarse los pecadores o caer en lugares comunes y vacíos los que deberían ejercer la autoridad.

Y en el suma y sigue caen los malos ejemplos reiterados de los hombres públicos, y  la actitud agresiva y beligerante de periodistas deportivos que consideran que mirar de pesado a las cámaras y hablar gritando para escucharse solamente a sí mismos les otorga patente para juzgar a todo el mundo.

Históricamente, el fútbol uruguayo tuvo en sus filas hombres valientes, no arteros ni ventajeros, que sabían que en un deporte de contacto que combina técnica y fuerza, a veces se enfrenta a un adversario que pretende “correrte con el poncho”.

Lo sicológico también juega, y esos tipos sabían hasta donde se podía llegar y hasta donde tolerar, ya que los que deben impartir justicia en la cancha suelen “borrarse” sin aviso, nunca sabremos si por debilidad o incapacidad.

A la hora de la verdad, hombres de distintas épocas como el “Manco” Castro, el “Mono” Gambetta o el “Chongo” Escalada, sabían hacerse respetar sin mala fe y sin lastimar al adversario, jugársela por un compañero agredido y jamás abusar de un rival caído, menos aún “patotearlo”, ya que esos negocios se arreglaban mano a mano.

Obviamente habían mamado esos valores en su familia, en la escuela, en la esquina del barrio, y junto a los mayores que los precedieron en el glorioso Club Nacional de Football.

Evocar ese Uruguay perdido, nos pone nostálgicos.

Pero más nos preocupa que el derecho y su aplicación sigan estando al servicio de la sociedad, para hacer de ésta última un ámbito que le otorgue al ciudadano algo que ha perdido: la confianza.

Unos  mucho y otros nada, y eso no parece ser culpa nuestra.

Para cerrar, un recuerdo para los sucesos de la Copa América de 1959 disputada en Buenos Aires. Todavía doloridos por la derrota de 1950, los brasileños orquestaron todo un plan para afrontar el partido con los uruguayos. Dispusieron alrededor de la cancha de boxeadores contratados disfrazados de fotógrafos y dentro de la misma contaron con jugadores como Almir, provocador y artero, que encendió la mecha luego de la apertura del score por intermedio justamente del “Chongo” Escalada.

La trifulca provocó el ingreso de los “fotógrafos” y una cobarde agresión de cinco jugadores brasileños sobre William Martínez al cual le rompieron literalmente la cabeza a puntapiés. Uno de estos “valientes” era un joven llamado Pelé. La lucha se reaunudó  con una salomónica decisión arbitral de expulsar dos jugadores por bando, en aras del “espectáculo”.  Se ve que dicha medida a “sentado jurisprudencia”.

Al final ganó Brasil y el lío fue mayúsculo. Los uruguayos se batieron como leones ante una agresión sufrida en absoluta inferioridad numérica y entre otros, el “Pichón” Núñez se llevó a un “fotógrafo” a piñas desde un arco hasta el círculo central.

Que ninguno se equivoque: ese suceso y el que nos ocupa no se parecen. Simplemente hay veces que hay que hacer lo que hay que hacer: y para entenderlo y distinguir entre agresores y agredidos, entre cobardes y valientes, entre culpables e inocentes, hay que tener algo más que un texto a mano : hay que saber de la vida y de sus cosas, conocimiento éste que no se compra en la farmacia.

Por lo expuesto, lo del título: a clonar “Monos”, “Mancos”, “Chongos” y hombres justos, para que el fútbol vuelva a ser una fiesta, un deporte de guapos en el mejor sentido de la palabra y que en la cancha y fuera de ella los que impartan justicia lo hagan con equilibrio e idoneidad.

Juan José Melos
decano.com


Nota anterior relacionada: Sanción a jugadores de Nacional por la trifulca del clásico

Mucho se especuló en las últimas horas sobre lo que podría ser la sanción para los jugadores implicados en el disturbio. El fiscal Gustavo Zubía solicitó el procesamiento con prisión de ocho jugadores, y de tres más sin prisión. Además de esto, la prohibición para los once de concurrir a espectáculos deportivos durante un año.

Finalmente, la jueza Blanca Rieiro tomó la decisión: cinco jugadores de Nacional serán procesados sin prisión, mientras que por el lado de Peñarol serán cuatro. Estos no podrán concurrir a espectáculos deportivos, así sea como espectadores o como protagonistas, por un plazo de sesenta días.

Los cinco tricolores son: Santiago García, Ignacio González, Leonardo Burián, Diego Arismendi y Darwin Torres. Andrés Scotti, otro de los citados a declarar, no fue procesado.

Los jugadores no podrán jugar hasta la novena fecha del campeonato clausura. Es decir que se perderían los partidos ante: Racing, Rentistas, Sudamérica, Danubio, River Plate, El Tanque Sisley, Wanderers y Juventud. Retomando su actividad recién para el partido ante Liverpool.

Por Copa Libertadores, se asegura que no podrán participar en los partidos que se jueguen en Uruguay, pero sí en los que sean en el exterior. De este modo, los sancionados se perderían el encuentro ante Oriente Petrolero en nuestro país, y en caso de pasar a la próxima fase, también los que nos enfrentarán a Atlético Nacional y Gremio en Montevideo.

Martín Madruga.
decano.com


Álvaro Recoba y el Presidente tricolor Eduardo Ache, se pronunciaron sobre las sanciones que la justicia dictaminó contra los jugadores que intervinieron en la pelea del clásico.

El Chino habló luego del partido y expresó su sentir con lo sucedido en la pelea generalizada del último clásico, y también de las sanciones impuestas por la justicia.

Medidas que no llegaron a tomarse. “Estos días no fueron sencillos, sobre todo éste, que no se tenía la certeza de lo que iba a pasar. Estuvimos desde las 2 de la tarde comunicándonos también con algunos muchachos de Peñarol para ver si tomábamos una decisión conjunta, pero dentro de lo peor salió lo mejor, así que se decidió jugar”.

Se pierden jugadores importantes. “Se está amargado y triste porque se pierden jugadores importantes para los equipos, pero debemos agarrar conciencia todos y saber que el mal principal no es el fútbol ni los jugadores. Somos conscientes de que nos equivocamos. Sabemos que a los 2 segundos te arrepentís, pero hay que estar a 180 pulsasiones por segundo en la cancha y en un clásico”.

El Presidente tricolor Eduardo Ache también se manifestó sobre los fallos que impuso la justicia a los jugadores tricolores. Para Ache se midió con la misma vara a los que agredieron y a los agredidos.

No habrá nuevas contrataciones.  “No se contratará más jugadores porque tiene un buen plantel, y la demostración se vio hoy. Muchos de los jugadores a los que vimos hoy tienen un futuro enorme”,

Sobre las penas de la justicia.  “No se debería afectar lo laboral. Hubo otros partidos con riña en los que pasó lo mismo y se sancionó de otra manera, sin coartarle la posibilidad laboral a ningún profesional, No estoy de acuerdo con que los jugadores de Nacional quedaran encerrados bajo la misma medida que los de Peñarol. Nuestros jugadores respondieron a una agresión”.

El agredido fue más perjudicado. “El agredido salió más perjudicado que el agresor. El Poder Ejecutivo había mandado el tema a la Justicia y por otro lado nos pedía que sancionáramos. ¿No saben que legalmente y laboralmente no puede haber dos sanciones por un mismo hecho?”

Daniel P. Collazo

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