Por Aníbal Roba
18 Jun 2019
Futsal

Un clásico más para este grupo que aumenta el predominio de manera aplastante sobre Peñarol.

Los números son tan contundentes que a veces uno pierde noción de lo que marcan.

De los últimos once enfrentamientos entre Nacional y Peñarol por los Torneos de Primera División del Futsal Uruguayo, hay un equipo que marca una superioridad abrumadora sobre el otro. La estadística en este momento es criminal.

Ese ciclo que cumple en este momento cuatro años abarca once partidos jugados, de los cuales Nacional ganó ocho, hubo dos empates y Peñarol ganó uno.

Vamos a partir el análisis en dos partes; desde estos números y desde este partido.

Mas allá de todos los análisis de los “expertos”, es evidente que hay un equipo que tiene una forma de juego definida y efectiva y hay otro que no ha podido superar ese obstáculo a pesar de las múltiples formas de encarar estos partidos que ha utilizado.

Esta vez Peñarol entendió que sus mayores posibilidades para enfrentar a Nacional eran fijar el partido en el Gimnasio de la Utu-Its.

Para ello renunció al ingreso de público, porque como era sabido la Comisión de Seguridad no autorizaría a jugar en ese local con gente un partido de los que ellos denominan de “riesgo”.

Preparó su estrategia para el juego, enfrentó el partido por largos períodos sin pivot, con Buggiano en primera línea y cuando faltaban 10 minutos para terminar el juego sacó al arquero y puso un jugador de cancha adelantado para dar vuelta la historia. No pudo, fue mucho menos.

Y si bien tuvo oportunidades, por situaciones que explicaremos más adelante, se fue con una derrota que lo deja lejos del primer lugar en la tabla y sigue aumentando la supremacía de Nacional en este tipo de encuentros.

Nosotros ganamos. Hicimos algunas cosas bien y otras no tanto y sufrimos imponderables propios del juego que nos condicionaron.

Gabriel Palleiro sufrió un esguince de rodilla en el primer tiempo y no pudo continuar en el juego. A falta de 8 minutos, Joaquín Varietti también tuvo que salir producto de un golpe.

El juego estaba 4 a 1 cuando salió el Chato y eso, sumado a la lesión de Palleiro, nos llevó a defender el arquero jugador con jugadores que no son los que habitualmente lo hacen, de lo contrario el resultado seguramente habría sido mucho más contundente.

Nacional tiene un porcentaje de efectividad ante el golero rival de +3 goles cada 10 minutos.

Ayer el gráfico fue en el lapso de golero jugador de igualdad 2 - 2. O sea, muy por debajo de lo habitual, y se debe a tres causas fundamentales: la ausencia de jugadores que normalmente realizan este trabajo de manera aceitada, a errores no habituales de Sotelo en los cierres y a una quinta falta increíble de Rafael tocando la pelota con la mano en el área rival, lo que nos impidió marcar alto.

Pero vayamos en orden; el partido comenzó dentro de lo esperado. Nacional con presión alta, alternado la marca de cambios con la individual. Peñarol algo por encima de la media cancha con marca individual.

El plan del rival parecía ser el que todos traen para jugar contra Nacional. Tirar saques largos con la mano o con el pie buscando espaldas de nuestro libero o de algún lateral.

Tuvo un par de ocasiones Peñarol; una la tiró afuera, otra la tapó bien Café.

A los 6 minutos, y cuando ya teníamos la manija del partido en una situación de saque largo, nos cabecean de afuera del área y la pelota entra por encima de Sotelo. es la segunda vez que pasa esto en los últimos partidos. Lo de siempre en esas pelotas, sigo creyendo que el arquero en el arco la agarra sin moverse. Si el rival pudiera bajar esa bala está marcado por el líbero y siempre hay tiempo para defender.

Nacional no cambió, al contrario; mejoró. Peñarol optó por jugar sin pivot, puede que buscando presionar en la primera línea o seguir buscando las espaldas en los saques largos. Le salió pésimo.

Esos 20 minutos, desde los 10 del primer tiempo a los 10 del segundo, fueron de gran superioridad de Nacional.

Un tiro en el palo de Sosa, de inmediato otro tiro en el palo pero de Palleiro, hacían presagiar lo que se venía.

En un doble toque, el rival cede un tiro libre al borde del área. La combinación Palleiro-Daguerre es rechazada por el arquero rival en buena forma. La pelota se va al lateral y Matías Daguerre decide jugarlo rápido al pivot. El Chato recibe y gira en un movimiento y con derecha pone el empate.

En nuestro mejor momento, el gol. Paz para nosotros, nervios para ellos. Dos jugadas más tarde, Sosa dejó parado a su marcador, le sacó quince metros en una carrera de 25, jugó pared apoyó con Varietti, el pivot devolvió notable de taco para que Agustín siguiera y la cruzara al segundo palo dónde llegaba Matías Daguerre que también había corrido.

Un gol de Nacional a lo Nacional. Un golpe al mentón que permitía vislumbrar el knock out aunque el partido estuviera naciendo.

No nos llegaron más. Nosotros debimos aumentar en esos momentos de tanta superioridad. Se fue el primer tiempo.

En el vestuario supimos que Gabriel no seguiría, lo que era un problema grande. Mientras el rival utilizó diez jugadores en el primer tiempo, nosotros mantuvimos la estructura. Al equipo inicial se le sumó Daguerre con una buena carga de minutos, Abad con dos minutos de aire para el chato y el ingreso, faltando 1 minuto, de Arjona que jugaría luego todo el segundo tiempo.

Sabíamos que no debíamos acumular faltas y que cuando el rival adelantara el arquero le íbamos a marcar como sucedió en todos los clásicos que intentó de esa forma.

Apenas ingresados para el segundo tiempo, el golpe que faltaba para hacer tambalear a Peñarol. Nos intenta presionar alto en un lateral, cosa que normalmente hacen. Sosa salta líneas como corresponde. El líbero se pega en la marca de Varietti que la baja con derecha ganando la posición y desde un lugar muy esquinado sorprende al arquero para que saquemos dos de ventaja.

Con esa diferencia el partido transcurrió sin sobresaltos para nosotros que teníamos el control y la ventaja, hasta que deciden colocar golero-jugador. Eso sucede a falta de 10 minutos y en el segundo ataque del rival le anotamos con arco vacío. Un tiro largo de Agustín Sosa que entra manso por el medio del arco para que todos la vieran entrar antes y esos 2 segundos fueran la gloria para un equipo y una puñalada para el otro.

Los primeros minutos de defensa en inferioridad fueron buenos. Pero una mano irresponsable de Rafael fue la quinta falta, eso nos obligó a retroceder, y sumado a la otra baja por lesión, la de Varietti, cometimos errores que pagamos caro y pudieron complicarnos.

La primera línea no cortó el giro de la pelota y ajustamos mal del lado derecho. igual los goles recibidos en ambos casos tienen una acción defectuosa de nuestro arquero.

El cambio de posición que generaron entre Sosa y Arjona para el cierre del partido fue positivo y mejoró algo la dificultad que teníamos.

El lado izquierdo estaba bien cerrado por Veneroso que sustituyó a Daguerre para defender y Yhordi, que en su primer ingreso cometió varios errores por exceso de ansiedad, tuvo que entrar para el cierre del partido. Entrar en un clásico en el momento más caliente a marcar fuera de posición, en primera línea cual pivot. Hicimos una mala defensa, Arjona ajustó bien el rebote en Café, pudo pasar a Yhordi que remató de 35 metros y todos vimos lo que sucedía.

Larga carrera, merecido festejo y trilogía de oro para Yhordi que con el del sábado confirma goles en los clásicos de Sub-17, Sub-20 y Primera.

Final del juego. Algarabía, lesiones, y una superioridad que se afianza es lo que nos dejó este partido.

Hoy son ocho los puntos que nos separan de nuestros seguidores. Vendrán partidos muy difíciles, con bajas en los que debemos estar a la altura y sacar los resultados. La Copa

Libertadores que no debe sacarnos de foco y de la que debemos volver enteros para encarar la parte final del año.

La tabla anual es muy importante, pero el sistema de disputa sigue recargando lo importante en el tramo final. Hay que llegar a la etapa de definición en buen nivel y sanos.

En lo individual:

Emiliano Sotelo: Tapó varias importantes. Es mucho más de lo que fue el sábado.

Gabriel Palleiro: Mientras estuvo en cancha no tuvo grandes inconvenientes en defensa. una sola vez perdió la espalda con Díaz y resolvió Café. en el gol la responsabilidad es del arquero que no estaba bien ubicado. Distribuyó bien el balón y tuvo un tiro en el palo. Su salida complicó la estrategia del segundo tiempo.

Agustín Sosa: Gran partido. Los demolió por el lateral. Jugó 38 minutos sin problemas. Un gol de cancha a cancha, muchas transiciones con los pases en los momentos justos. En defensa impecable.

Rafael Ramos: Se ha metido en el equipo titular este año. No fue su mejor partido pero cumplió. La falta del segundo tiempo que nos condicionó es un “error grave”. Ha sumado mucho y se afianzó en el sistema de buena manera. Hay que exigirle para que se exija.

Joaquín Varietti: Todito bien, criatura. No se puede esperar otra cosa de él en un partido de estos que lo que hizo. Les tiene el molde. Dos por partido. En primera línea brillante. En los repliegues un tiempista y en ataque la simpleza que requiere su posición.

Matías Daguerre: Otro que jugó bien. Mucho uno por uno bien tomado. Un gol en una situación que no es su fuerte, correr sin balón por el lado débil. Suma mucho entrenar en lo que tiene dificultades y que el sábado se vea en un partido de esta importancia. En el segundo tiempo cometió un par de faltas que complicaron cuando el equipo estaba un poco desordenado.

Facu Abad: Pocos minutos para que respirara Varietti. Estuvo correcto. Generó una situación de gol.

Diego Arjona: Cumplió. Tiene mejores pero no desentonó. Se sintió más cómodo defendiendo la inferioridad en lateral que en el corredor central. Sacó de la línea la pelota que confirmó el triunfo y se la dio redondita a Yhordi.

Yhordi Segui: En el último minuto, el gol que cerró el juego. Todas las divisionales en Nacional. Sub-15, 17, 20 y ahora primera. Y el día que estuvo pronto a la cancha. No poner jóvenes porque son del club sino ponerlos porque tienen nivel para jugar. Y tampoco postergarlos por ser jóvenes. Un gol que le quedará para siempre en el recuerdo y que se festejó con todo por los tricolores que estaban en Its.

Mathías Veneroso: Buen cierre del juego. entró a defender la inferioridad y de su lado no hubo ningún inconveniente. En los últimos instantes tuvo un tiro que dio en el poste cuando todos esperábamos el sexto gol ante el arco vacío.

Lamentablemente la gente no pudo verlo, pero seguramente se enteró.

Goles:

Joaquín "Chato" Varietti, 2.

Matías Daguerre, 1.

Agustín Sosa, 1.

Yhordi Segui, 1.

Aníbal Roba







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