Por Daniel Navascués Bonino
31 Oct 2019
Historia

Fundación del CURCC: “Artículo 1.º - Que el titular el “Cricket Club del Ferrocarril Central del Uruguay” y que sus colores sean Negro y Naranjo, que será compuesto de empleados de dicho ferrocarril.

Allá por 1866, cuando el General Venancio Flores ejercía el poder dictatorial, otorgó a un grupo de inversores criollos la concesión para instalar un sistema de transporte ferroviario de pasajeros y carga.

El paso del tiempo les fue demostrando a los concesionarios que su tarea no era cosa fácil ante el cúmulo de dificultades que fueron surgiendo, sobre todo económicas, que entorpecieron el proyecto, por cuanto decidieron ponerlo a la venta en 1878.

El adquirente resultó ser una sociedad anónima integrada por capitales británicos llamada Central Uruguay Railway.

Los nuevos propietarios llegaron y como profundos conocedores del negocio que lo eran, con un plan estudiado para su desarrollo, y como el dinero para concretarlo no les escaseaba, rápidamente comenzaron a trabajar para ponerlo en marcha.

Había que construir los almacenes, los talleres, oficinas y viviendas para el personal ejecutivo de la empresa, y esto exigía una gran superficie de terreno.

Hacia el norte de Montevideo se había fraccionado en terrenos un campo que había pertenecido a un emigrante italiano de apellido Pignarolo.

Al ponerse en venta dichos predios, sus compradores fueron construyendo sus viviendas, lo que motivó que se formara un pequeño poblado que por deformación del apellido de quién fuera dueño de aquellas tierras, pasó a llamarse Villa Peñarol.

Y allí sentó su base la Central Uruguay Railway, adquiriendo varios fraccionamientos.

Construidas las instalaciones y afincado el personal en el lugar y rodeada por una zona rural, no existía ningún sitio para practicar algún deporte o de algún esparcimiento, a no ser algún boliche donde jugar a las cartas.

Ante este panorama, los quince funcionarios principales de la empresa, incluido el Administrador General, decidieron fundar un club de cricket.

Veamos lo que dice el folleto: “Por la verdad, publicado en 1939 por el Club Peñarol, páginas 30 y 31”. A los veintiocho días del mes de setiembre de 1891, se reúnen en las oficinas del Ferrocarril Central, en la localidad de Peñarol, Moor, Lucy, T. B. Davies, Frederick, Sedgfield, Penni, Hopkins, Woosey, Kock, Jas, Oates, Gordon, Ward, Camino y Davenport, con el fin de constituir un club de deportes en la localidad. Siendo las 8:00 pm, el señor Moor declaró abierto el acto. Acto continuo, propone Davies que se designe un secretario ad-hoc al señor Davenport, habiendo sido apoyada la moción y aceptado el cargo, dicho señor pasa a ocupar su cargo”.

Otras resoluciones tomadas en esta Asamblea fueron las siguientes: Por aclamación se resuelve que el Administrador General del Ferrocarril Central, será el presidente del club que se funda, y por votación, los siete restantes, integrantes de la Comision Directiva.

Obsérvese en lo que respecta a la transcripción en síntesis que hemos efectuada del acta de fundación del club realizada el 28 de setiembre de 1891, no se incluye su nombre, lo que obedece al simple hecho de que en la oportunidad no se procedió a otorgárselo.

Al día siguiente en las oficinas de la empresa ferroviaria, se reunió la Comisión Directiva electa en la Asamblea, a la que faltó el presidente Sr. Henderson.

En la oportunidad se resolvió por unanimidad que el nombre elegido para la novel institución sería el mismo que distinguía a la empresa en la que se desempeñaban laboralmente sus fundadores, Central Uruguay Railway, con el agregado Cricket Club.

También se decide que los Sres. Moor y Davies hagan gestiones para conseguir un campo de juego, y Moor y Lucy, redacten el reglamento a presentar a consideración de la Asamblea a realizarse el 6 de octubre.

Todos estos hechos en torno a la fundación del CURCC, reuniones en las oficinas de la empresa, el nombre elegido, sus fundadores, es demostración del involucramiento de la compañía ferroviaria en la conducción del club.

Pero si esto no fuera considerado suficiente por alguien, hay más elementos de prueba para agregar.

Desde el 28 de setiembre de 1891 en que se fundó, hasta el 22 de enero de 1915 en que se disolvió, el Central Uruguay Railway Cricket Club nunca tuvo sede social y realizó todas las reuniones de la Comisión Directiva o asambleas en las instalaciones de la ferrocarrilera, y tampoco gestionó ante el Poder Ejecutivo el beneficio de la Personería Jurídica, porque sus directivos sostenían que eran parte de la empresa británica.

Pero aún hay más para agregar. El CURCC fue presidido siempre por británicos en toda su existencia, y las cuatro personas que ocuparon el cargo fueron todos integrantes del grupo fundador.

He aquí sus nombres y periodos de gestión:

Desde 1891 hasta 1899: F. Henderson, administrador general del Ferrocarril Central.

De 1900 hasta 1906: F. Hudson, jefe de talleres de Villa Peñarol y luego administrador general del ferrocarril.

De 1907 hasta 1909: R. C. T. Moor, jefe de los talleres del Ferrocarril Central del Uruguay.

De 1910 hasta 1915: P. Sedgfield, jefe ingeniero de los talleres de Villa Peñarol.

Por último, veamos lo que dice el artículo 1.º del Estatuto, que si bien no es prolijo en su redacción, es preciso y contundente en lo que respecta a su pertenencia y requisitos de ingreso a los registros sociales.

“Artículo 1.º - Que el titular el “Cricket Club del Ferrocarril Central del Uruguay” y que sus colores sean Negro y Naranjo, que será compuesto de empleados de dicho ferrocarril. Teniendo la Comisión derecho de admitir a su discreción no empleados, los cuales sin embargo no tendrán ni voz ni voto en la administración del club. Que el objeto del club sea estimular los juegos de cricket, football y otros juegos varoniles”.

(Folleto “Por la verdad”, página 57)

Claro está en este artículo la referencia de a quién pertenecía el club y para quiénes estaba constituido, y esto además con un sistema que evidencia la intención de que sea en exclusividad, porque si bien autoriza a la Comisión Directiva a admitir en los registros sociales a no empleados, por otra parte, desestimula su ingreso al limitarle sus derechos como socio. Objetivo que fue coronado por el éxito, ya que fueron un puñadito los ingresados en esta condición de socio de 2.

Estimo que con lo expuesto precedentemente está probado el involucramiento de la Central Uruguay Railway en la conducción del club fundado el 28 de setiembre de 1891, por cuanto no es necesario más aportes sobre el tema, como también surge de la redacción del artículo 1.º del Estatuto la intención de que la conducción de la institución no sea ejercida por personas ajenas a la empresa de ferrocarril.

Los británicos muy disciplinados quisieron “vacunar” a su proyecto deportivo contra la injerencia anárquica del criollo, pero igualmente sobrevendrían los dolores de cabeza. Pero esto los veremos en Decanato (II).

Daniel Navascués Bonino





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